Síntomas que pueden presentarse junto con el dolor torácico
Además del dolor torácico al respirar o toser, algunas personas pueden presentar dolor en el pecho (opresión o ardor), dificultad para respirar (disnea), sensación de falta de aire al acostarse, tos persistente o con sangre, presión en el pecho al hacer esfuerzo, dolor que se irradia a brazo, cuello o mandíbula, palpitaciones o latidos irregulares, mareo o desmayos (síncope), fatiga o cansancio extremo, hinchazón en piernas o pies (edema), dolor en la espalda alta asociado a la aorta, sensación de latido fuerte en el pecho o abdomen y dificultad para realizar actividades físicas. Estos hallazgos pueden justificar una consulta torácica por dolor respiratorio o una consulta especializada en dolor pleural.
